I Jornada ACCID. Mejorar la Gestión para salir fortalecidos de la crisis

31 05 2010

A través de nuestra estrecha colaboración con la Comisión de Organización y Sistemas de Información (OSI) del Col•legi d’Economistes de Catalunya y la Associació Catalana de Comptabilitat i Direcció (ACCID), en el marco de la I Jornada ACCID, el pasado viernes 28 de mayo tuvimos el placer de moderar la sesión titulada “Herramientas TIC: procesos y servicios para una mayor productividad y competitividad” en la que veníamos  trabajando para coordinar contenidos y ponentes.

Aquí va una breve sinopsis del contenido de la sesión…

Las empresas operan cada vez más en escenarios globales, deslocalizados y en constantes cambios, con una creciente competencia, descenso de sus márgenes, etc. Por este motivo, aspectos como la innovación en la gestión o la mejora en la productividad son aspectos fundamentales para asegurar su buena marcha. Pero es en tiempos de incertidumbre económica como los actuales, en los que la investigación para la mejora de la eficiencia y la productividad de las empresas, independientemente de su dimensión, es una prioridad para garantizar su continuidad.

Los Sistemas y  Tecnologías de la Información (SI/TI) tienen un papel fundamental en este contexto. Dependerá de la capacidad que tenga la empresa para la gestión de su información, de la capacidad que tenga para extraer indicadores y reaccionar, etc. lo que la diferenciará de la competencia, le permitirá anticiparse a las necesidades de los clientes, etc. de forma rápida y eficiente.

La mejora de la gestión de la información en las empresas se traduce en un reto para la organización y, al mismo tiempo, en una oportunidad por los departamentos de SI/TI. Oportunidad en relación a la dirección corporativa, ya que su actividad se ha de alinear ahora más que nunca con la estrategia de negocio.

En este contexto, la contibución de la sesión es una propuesta en torno a cómo los SI/TI contribuyen a la mejora de la productividad, centrándonos en cómo las herramientas pueden ayudar formalizar y mejorar ciertos procesos dentro de las empresas y cómo esto, al margen del propio beneficio aportado por cada herramienta, implica una aportación de valor que la empresa puede capitalizar para mejorar sus operaciones.

En concreto, en la sesión hablamos de conceptos y herramientas de CRM (Customer Relationship Management), BPM (Business Process Management) y ERP (Enterprise Resource Planning), así como de los factores de éxito en su implantación, de la integración de todas ellas, etc. Finalmente, contamos con la presencia de un representante del plan PIMESTIC que nos habó de cómo la Administración contribuye a que las empresas puedan asumir sus retos tecnológicos para la mejora de su gestión.

Toda la información sobre la Jornada así como las presentaciones de las diferentes sesiones pueden encontrarse en la Web de la Jornada.





La “felicidad” como intangible en los equipos

21 08 2009

En el último CommunityPost del Project Management Institute (PMI), Brian R. King reflexionaba sobre la importancia para un Project Manager de que tanto él como su equipo tengan una actitud positiva y sean “felices” en el desempeño de sus funciones. Sin duda, las reflexiones que plantea no sólo aplican a la gestión de proyectos sino a la gestión de cualquier equipo de personas y, en particular, a la gestión de un equipo de SI/TI. En este contexto, la “felicidad” no siempre es protagonista debido a la tensión-presión a las que habitualmente se está sometido.

Así pues, como intangible valioso cuya ausencia puede afectar seriamente al rendimiento de los equipos de trabajo, vale la pena reflexionar unos momentos sobre algunos valores de la “felicidad” de las personas y los equipos.

Actitud: La felicidad personal empieza con una actitud positiva. Es decir, uno puede elegir incrementar su felicidad siendo optimista en la interpretación y explicación de las experiencias diarias.

Paciencia: La paciencia es una virtud, pero también una gran herramienta. Encontrar tiempo para hacer una pausa, reflexionar y pensar en una situación difícil, permite transformar respuestas potencialmente negativas en respuestas mesuradas. Aprender de las situaciones complicadas y positivar las respuestas puede ayudar a difuminar el stress de la situación, a potenciar la creatividad y a ser eficaz resolviendo problemas.

Gratitud: La felicidad puede contagiarse. Al tomarse tiempo para agradecer las contribuciones de los demás, le estamos diciendo que son importantes por sus acciones. Y cuando alguien se siente importante, su autoestima y bienestar emocional aumentan.

Como dice King, la felicidad personal es una combinación de actitud, liderazgo personal y saber asumir la responsabilidad de uno mismo, de sus acciones y de su trabajo. No se trata de una aceptación pasiva de lo que sucede alrededor, sino de un estilo de vida activo en el que uno mismo se desafía diariamente y se compromete en convertir su visión en una realidad, respetando a quienes le rodean.

Lo dicho, a ser felices y disfrutar trabajando!





Aprender a ser Director de TI jugando

4 08 2009

El juego online “IT Manager III: Fuerzas Invisibles” (ITMG 3.0), creado por Intel, pone al jugador en la piel de Director del Departamento de TI de una pequeña empresa con ambiciones globales, donde deberá enfrentarse a todos los retos y responsabilidades del puesto. Su misión principal consistirá en asegurar el buen funcionamiento de los equipos de sobremesa, los portátiles y los servidores, a los que afectarán errores de hardware y software así como problemas de seguridad.

El comienzo del juego no es demasiado complicado, pero a medida que crece la empresa, también se complicará la tarea del jugador, ya que aumentarán las necesidades tecnológicas y la presión para que todo funcione correctamente. Habrá que administrar con prudencia el presupuesto, la instalación de las tecnologías adecuadas, gestionar los recursos humanos y asegurarse de que tanto el Director de TI como el personal a su cargo reciben la formación adecuada. Si todo va bien, el negocio prosperará y la empresa abrirá una oficina mayor, donde será destinado el jugador.

El juego, disponible en 14 países y 12 idiomas, es gratuito y ha tenido cerca de un millón de visitas desde que fue presentado en noviembre del año pasado. Cuenta con más de 20.000 jugadores registrados, la mayoría de ellos profesionales y estudiantes del sector de las TIC. El juego muestra en tiempo real un ranking con los jugadores más destacados y las empresas virtuales más lucrativas.

Según Intel, lo que se pretende con el juego es crear una herramienta de capacitación y formación, que ofrezca una visión general de los problemas y necesidades de un departamento de tecnología … además de permitir pasar un rato entretenido, claro. Así pues, … a jugar …





El catálogo de servicios, o cómo mejorar el posicionamiento de SI/TI

28 01 2009

Desde hace un tiempo asistimos a un debate recurrente al respecto de qué papel deben jugar los SI/TI en una organización, de cuál ha de ser el rol del CIO, del alineamiento de los SI/TI con el negocio, etc. Lejos de converger en un punto de vista único y cerrar el debate con conclusiones consensuadas, el tema sigue en boga ya que, cuando menos, éste puede abordarse desde dos perspectivas bien diferentes que no siempre están en sintonía: la de la propia organización (dirección, usuarios, …) y la del área de SI/TI.

En este post vamos a revisar la segunda perspectiva. Así pues, una posible manera que el CIO tiene para abordar el citado alineamiento es reflexionar al respecto de cómo la organización percibe al área de SI/TI. Algunas visiones típicas incluyen las siguientes:

  • SI/TI es un agujero negro en el que se va una buena parte del gasto de la empresa.
  • SI/TI es un área muy estructurada, incluso burocratizada, con la que es complicado entenderse y obtener lo que se les requiere.
  • SI/TI es el área encargada de los ordenadores, las aplicaciones y que ejecuta proyectos. 
  • SI/TI proporciona asistencia a los usuarios. 
  • SI/TI es el área encargada de proporcionar servicios de tecnología e información para el soporte de los procesos de negocio del resto de las áreas de la organización.

Sin duda, esta última perspectiva es la más atractiva y beneficiosa para la organización, pero también lo es para el CIO y el área de SI/TI en general. Es más, el alineamiento con esta perspectiva dotará al área de SI/TI de más peso en la organización, de mayor presupuesto, etc. Por el contrario, las otras perspectivas son parciales y revelan una falta de enfoque común, lo que dificultará que el CIO pueda establecer un diálogo en el nivel apropiado con la dirección de la organización y, por ende, con los usuarios (sus clientes).

Así pues, si SI/TI adquiere la consideración de “conjunto de servicios al negocio”, el gasto en SI/TI tendrá una correspondencia con las funciones de negocio en las que la organización prefiera invertir, tornándose a su vez en una inversión. Cuando el área de SI/TI se alinea en torno a estos servicios, las aplicaciones redundantes, la superposición de proyectos, etc. se hacen más evidentes y las desviaciones pueden corregirse antes. Con ello se supera el clásico enfrentamiento SI/TI-negocio transformándose en una discusión de mayor nivel de madurez alrededor de los niveles de servicio, la optimización de costes, etc. 

Un elemento que puede facilitar este alineamiento es la construcción de un catálogo de servicios como fuente de información única y precisa para los usuarios sobre los servicios proporcionados, incluyendo los niveles de servicio que pueden esperarse. Cada servicio al negocio irá acompañado por la infraestructura y los servicios de SI/TI necesarios para su funcionamiento, así como los costes asociados, las capacidades requeridas, etc. Adicionalmente, esto debería complementarse (entre otras) con la figura del gestor del servicio, sobre el que recaerá la responsabilidad de garantizar que los SI/TI permitan satisfacer las expectativas de los usuarios para cada servicio de negocio concreto. 

Obviamente, este tipo de planteamientos suena bien, pero de todos es sabido lo complicado que puede ser llevarlos a la práctica, especialmente porque en muchas organizaciones, el área de SI/TI está demasiado centrada en la tecnología y no lo suficientemente en el negocio que debe sustentar. La aparición de ITIL puede ayudar en este sentido, pero a menudo su adopción se centra en la estabilización de los procesos de soporte al servicio, algo que siempre da quebraderos de cabeza al CIO por la presión que supone sobre el personal. En cambio, se suele reparar menos atención en la construcción del catálogo para dichos servicios, o en si los servicios son realmente los que el negocio precisa, o si están demasiado dirigidos por el aspecto tecnológico de los mismos, etc.

A este respecto en ITIL v2 el concepto de catálogo de servicios ya está presente como parte de las responsabilidades del proceso de gestión de niveles de servicio. Pero es en ITIL v3 donde se proporciona una perspectiva más amplia en este ámbito, incorporando además el concepto de cartera de servicios como núcleo central de la fase de estrategia del servicio, acompañado de los procesos de gestión de demanda de servicios y la gestión financiera. En este nuevo paradigma, el ciclo de vida de los servicios se inicia bajo el amparo de la perspectiva del negocio, es decir, de las demandas de servicios de SI/TI que éste tiene. Y el servicio se concibe teniendo en cuenta los recursos necesarios para ponerlo en práctica, los costes, el ROI, etc.

A la vista de lo anterior, queda claro que los servicios son para el negocio y que cualquier intento de presentarlos desde un punto de vista técnico no será bien recibido por la organización. Por el contrario, si el trabajo en la fase de estrategia (y posterior diseño) del servicio se hace correctamente, implicando a los diversos actores interesados de la organización y no sólo al área de SI/TI, los servicios que acaben formando parte del catálogo estarán mucho más alineados con el negocio en todos los sentidos.

Así pues, el CIO, como responsable del área de SI/TI, tiene en la elaboración de la cartera y el catálogo de servicios un arma muy valiosa para acercar el área de SI/TI tanto como sea posible al negocio, mejorar así su posicionamiento en la organización y, en última instancia, perseguir el tan manido alineamiento estratégico.





La función de Dirección de SI/TI

9 06 2008

Tanto si una organización dispone de un equipo dedicado a satisfacer las necesidades de SI/TI, como si la decisión de la organización ha sido satisfacerlas subcontratando los servicios, toda organización necesita la figura del responsable de la dirección de los SI/TI, con independencia de la forma organizativa seleccionada.

Esta figura recibe diferentes nombres, pero podemos denominarla genéricamente Director de SI/TI. Recientemente, se está popularizando cada vez más la denominación en inglés, CIO o Chief Information Oficier, si bien hay quien opina que esta denomiación no se corresponde con las funciones que esta figura adquiere en nuestro entorno.

Así, el Director de SI/TI es el responsable de interpretar las necesidades en sistemas de información de la organización, de planificar las soluciones que permiten resolverlas, de adecuar la planificación de su implantación a sus posibilidades organizativas, y de coordinar y supervisar las tareas que suponen la planificación e implantación.

Pero la función va más allá, para incluir la gestión de los recursos (físicos, lógicos y humanos) que posibilitan la gestión mecanizada de los SI/TI de la organización (desde los datos, las aplicaciones, las infraestructuras de explotación y las de telecomunicaciones) con criterios de calidad que garanticen razonablemente su uso (disponibilidad, fiabilidad, seguridad, continuidad, etc.), así como criterios de gestión de recursos (eficiencia, control del gasto, gestión de las inversiones, gestión de la arquitectura tecnológica, gestión de recursos humanos), etc.

Las responsabilidades del Director de SI/TI son muy diferentes según los tipos de organización y las estrategias que siguen, pero es indudable que su papel ha ido tomando un protagonismo creciente a la hora de participar en el apoyo a la dirección general de las empresas.